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Categoría: Artículos

En los últimos meses se han generado especulaciones del rumbo que tomará el sector energético y en particular el destino que le depara a las fuentes de energía renovable. Si bien, el futuro se mantiene incierto, es necesario hablar de los aspectos raíz que involucran estos cambios.  Para ello es necesario olvidar por un momento las tendencias políticas y comprender los conceptos básicos que implica una política energética, así como aclarar las medidas necesarias para incrementar el porcentaje de participación de las fuentes de energía renovable a la matriz energética.

En primer lugar, debemos recordar que la política energética de un país depende de más de un factor. De acuerdo con [1] la elaboración de la política energética involucra los planes de desarrollo actuales, las relaciones nacionales e internacionales, los fundamentos legales, los procesos tecnológicos, el ambiente, el financiamiento y la sociedad, por mencionar algunos.

Una vez que se analizan los factores en el contexto actual, se definen los objetivos, líneas estratégicas, el plan de acción para la implementación y los planes de monitoreo y revisión de la política energética. Ahora bien si la política tiene una planeación, implementación y monitoreo adecuado, la política tendrá éxito, en caso contrario no se podrán alcanzar las metas planteadas.  

Es algo similar a una receta de cocina, debe de contener ciertos ingredientes para adquirir ese grandioso sabor, si falta alguno de ellos o hay mayor cantidad de algún ingrediente la receta no sale de acuerdo a lo esperado y por consiguiente no es agradable al paladar ¿les ha ocurrido?  Si la respuesta es sí, quiere decir que no hemos comprendido del todo la receta o bien no tenemos las herramientas suficientes para su preparación.

La anterior afirmación no implica que debamos seguir una receta predeterminada para elaborar la política energética o inventar el hilo negro, pero sí se pueden seguir las recomendaciones de instituciones especializadas y adecuarlas al contexto nacional.

Un ejemplo de ello son las acciones clave que propone la Agencia Internacional de Energía Renovable para acelerar la transición energética y garantizar el éxito de la política energética [2]–[5]:

·         Reforzar el papel del gobierno y articulación de los tomadores de decisión.

·         Incluir instrumentos de promoción como: metas de generación, contraprestaciones, subastas, certificados de energía limpia o cuotas obligatorios de consumo, mecanismos fiscales o facilitar acceso a la red eléctrica.

·         Las políticas deben de ser holísticas para la articulación del sector.

·         Impulsar la generación distribuida.

·         Maximizar los beneficios socio-económicos en comunidades que migren de fuentes de energía convencionales a renovables.

·         Incrementar las inversiones en energías renovables.

·         Incentivar el desarrollo tecnológico y nuevos modelos de negocios.

·         Y por último y no menos importante realizar una sinergia con los objetivos de desarrollo sostenible.

Y ¿qué pasaría si México decide apostar por las fuentes de energía renovable? [3] señala que la transición con visión para 2030 permitirá generar ahorros de 7.2 dólares estadounidenses (USD) por Mega-watt hora (MWh) generado, un ahorro neto anual de 1,6 mil millones USD en el costo total del sistema energético de México, reducción de los daños a la salud dióxido de carbono (CO2) cuyos ahorros podrían alcanzar 4,6 mil millones USD y 11,6 mil millones USD respectivamente cada año.

Finalmente, México no está solo, son aproximadamente 173 países [6] que adoptaron políticas para la inclusión de energías renovables y que tienen lecciones exitosas o fracasos que se pueden considerar para el desarrollo de la política energética nacional y por ende garantizar su éxito.

Referencias

[1]         OLADE, “Política Energética: Guía Práctica”. OLADE, 2016.

[2]         IRENA, “IRENA’s Global Renewable Energy Roadmap, REmap 2030: Summary of findings”. 2014.

[3]         IRENA, “Renewable Energy Prospects: Mexico”, 2015.

[4]         IRENA, “REthinking Energy”, 2017.

[5]         IRENA, “Evaluating Renewable Energy Policy : A Review of Criteria and Indicators for Assessment”. 2014.

[6]         IRENA, “Planning for the Renewable Future. Long term modelling and tools to expand variable renewable power emerging economies”. 2017.